Acabáis de ser padres. El médico os
ha dicho que tenéis un hijo/a con síndrome de Down. Comprendemos cómo os
podéis encontrar en estos momentos. El mismo desconcierto y los mismos sentimientos
que ahora experimentáis, también un día los sentimos nosotros. Somos un grupo
de padres de la Asociación que tenemos un hijo/a como el vuestro/a.
Con respeto nos acercamos a vosotros
para deciros: ¡Hay caminos abiertos para vuestro/a hijo/a! Las personas con
síndrome de Down tienen buenas posibilidades de realización y de autonomía
personal.
Queremos ofreceros nuestro aliento,
información y experiencia.
Ha llegado a vuestra familia un
hijo/a que tiene el Síndrome de Down. No os quedéis en la "etiqueta".
Es un niño/a como los demás, aunque diferente en algunos aspectos, con
posibilidades, limitaciones y retos a conseguir. Es una persona con sus
propios derechos y viene con un gran potencial de desarrollo.

Ser persona con síndrome de Down es
una forma peculiar de ser y de estar en el mundo, de las que los demás tenemos
mucho que aprender. Las personas con síndrome de Down son diferentes en medio
de un mundo diverso y variado, en el que la diversidad es un valor que nos enriquece.
Tenéis delante de vosotros un hijo/a
capaz de hablar, de sentir, de amar, de aprender, de trabajar... Un día no
lejano os dirá: "Yo puedo". "Puedo desarrollar muchas capacidades
en la vida.". "Si me ayudáis, puedo desenvolverme en la vida con
autonomía". Los avances científicos en el síndrome de Down avalan estas
afirmaciones.
¿Qué es el Síndrome de
Down?
En el núcleo de las células de los
humanos existen 23 pares de cromosomas. Los cromosomas son los responsables
de transmitir la herencia genética. Vuestro hijo/a ha nacido con un cromosoma
de más o con una parte esencial de él en el par 21. Trisomía. Este hecho es
casual y podría venir de cualquiera de vosotros dos; por tanto, no hay que
buscar ningún "culpable" de esta situación.
El material genético sobrante del
par 21 hace que se exprese en las características del síndrome de Down, proporcionando
unas alteraciones leves en el desarrollo de su organismo y de su cerebro y, en
consecuencia, sobre la conducta y el aprendizaje de estas personas.
En la actualidad, aproximadamente de
cada 700 nacimientos, uno lo es con el síndrome de Down. No hay dos personas
iguales con este síndrome; cada uno tiene sus propias cualidades y
personalidad. Mas todos pueden avanzar con crecientes grados de desarrollo
personal y social.
Las expectativas de vida de las
personas con síndrome de Down han aumentado considerablemente. Un adecuado
programa de salud que se aplica a estas personas, previene posibles patologías
que se pueden asociar.
En medio de las preocupaciones de
estos momentos conviene descubrir lo más importante: Las personas con Síndrome
de Down pueden conseguir un buen desarrollo de sus capacidades personales. Este
niño/a podrá adquirir muchas habilidades: leer y escribir, ir a la escuela,
divertirse, trabajar, etc. Ocupará un lugar útil en la sociedad.
Actualmente se está investigando más
la naturaleza del síndrome de Down y las singularidades que comporta. Es evidente
que el cerebro del bebé con síndrome de Down dispone de los requisitos
indispensables para recoger información e interpretarla; sus redes neuronales
se lo permiten. En consecuencia, las personas con síndrome de Down pueden
desarrollar muchas capacidades y se van a desenvolver en la vida con
independencia.
Para hacer realidad ese potencial de
desarrollo, es muy importante empezar ya a proporcionarle un ambiente de
afecto, estímulos y experiencias en el que destaque la persona y no la
"etiqueta" del síndrome de Down. Vuestra actuación va a ser decisiva
en la formación y futuro de vuestro hijo/a. Esa es la mejor forma de superar el
choque emocional que ha supuesto tener un hijo/a con síndrome de Down.
Las personas con síndrome de Down,
si reciben la atención y educación necesarias, desde que nacen y a lo largo de
su vida, conseguirán desarrollar al máximo sus capacidades y ocupar un lugar en
la sociedad.
hacer lo que los otros bebés,
aunque a un ritmo más lento

Desde los primeros días hay que
procurarle una Atención Temprana de calidad y apropiada al síndrome de
Down. La Atención Temprana es absolutamente necesaria para el desarrollo
de sus capacidades. La plasticidad cerebral posibilita, sobre todo en los
primeros años, un mejor desarrollo cognitivo, psicomotor y lingüístico.
Los padres debéis asistir a las sesiones de Atención Temprana. Aprenderéis
a crear un ambiente familiar lo más estimulante posible para el desarrollo
de vuestro hijo/a.

No sois los únicos. Hay muchos padres que han pasado por esa experiencia. Descubrieron que sus hijos con síndrome de Down pueden avanzar mucho y se pusieron a trabajar, desde que nacieron, para conseguir su mejor calidad de vida. Hoy están más animados con los logros alcanzados.
Muchos padres se han constituido en
Asociaciones de Síndrome de Down para lograr el mayor desarrollo de las capacidades
de sus hijos/as.
Estos padres quieren contaros lo que
les pasó a ellos y cómo superaron las dificultades. Este folleto que tenéis en
las manos lo han dejado en el hospital para ayudaros a afrontar positivamente
este acontecimiento. Cerca de vosotros tenéis una Asociación Síndrome de Down
que os quiere ayudar. Contad
con nuestra orientación y apoyo.