Desde hace ocho años, coincidiendo con el día 3 de diciembre, el Comité Español de Representantes de Minusválidos (CERMI), la plataforma de representación y defensa de las personas con discapacidad en España, se une a la Comisión Europea y al Foro Europeo de la Discapacidad para celebrar el Día Europeo de las Personas con Discapacidad.

 

Promovida en todos los países de la Unión Europea, esta Jornada, convocada este año bajo el lema de "No a la Discriminación en el Empleo", los 40 millones de discapacitados europeos recuerdan y reclaman a la sociedad la adopción de medidas que acaben con la discriminación que todavía padecen.

 

Con motivo de esta Jornada, el CERMI desea alzar su voz y apelar a las conciencias de los ciudadanos y de los poderes públicos, a los que animan a poner fin a la discriminación que aún hoy experimentan muchos ciudadanos europeos con alguna discapacidad. Casi 40 millones de ciudadanos europeos ven dificultada su participación en la sociedad por las situaciones de discriminación que padecen en relación con el empleo. Tres de cada cuatro discapacitados no tienen trabajo y los pocos que acceden al mercado laboral se encuentran en clara inferioridad de condiciones en relación con el resto de trabajadores. Esta circunstancia se ve incrementada hasta límites intolerables cuando se trata de mujeres con discapacidad o discapacitados severamente afectados.


Con este objetivo de acabar con la discriminación que sufren las personas con discapacidad antes de acceder al mercado de trabajo, con severas barreras de entrada y en el propio ámbito laboral una vez se ha conseguido acceder, el movimiento asociativo representado por el CERMI hace público el siguiente

 

MANIFIESTO

La integración laboral de este grupo de población se ha visto alentada en los últimos años por distintas disposiciones comunitarias que desde diversas ópticas se muestran favorables a alcanzar y garantizar una igualdad plena en el acceso al mundo del trabajo de las personas con discapacidad. Es el caso del Tratado de Amsterdam, con la inclusión de una cláusula específica sobre no discriminación, los acuerdos de la Cumbre de Luxemburgo sobre Empleo, las Líneas Directrices en materia de Empleo, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (UE) y la futura directiva para reforzar la igualdad de acceso al trabajo de los grupos desfavorecidos.

 

Los discapacitados españoles reclamamos el cumplimiento real y efectivo de estas normas en todos y cada uno de los Estados miembros de la UE porque consideramos que la sociedad europea no puede sustraerse a la necesidad de que una parte de ella sea tenida en cuenta con total igualdad y alcance la participación que como ciudadano de pleno derecho que es, le corresponde en todos los órdenes de la vida social.

 

Las distintas iniciativas europeas en materia de empleo, HORIZON hasta ahora e EQUAL en el período 2001 al 2006, son la forma práctica en que Europa aplica estas normas y recomendaciones. El CERMI, como plataforma representativa de la discapacidad española, participará en la próxima iniciativa con proyectos dirigidos a uno de los sectores más desfavorecidos dentro de este grupo de población, el de las personas con discapacidad, que son las que experimentan la doble discriminación de género y persona con discapacidad.

 

La otra línea de actuación irá dirigida a los discapacitados que viven en el ámbito rural. Para todos ellos reclamamos medidas específicas que aseguren su acceso a los distintos sistemas de formación y protección que les permitan integrarse con igualdad en su medio.

 

En el ámbito español, el CERMI ha sabido recoger e interpretar el sentir integrador de la normativa europea y firmar con el Gobierno de la Nación -en 1997- un Plan de Empleo inédito que ha permitido mejoras en lo que a normalización laboral de las personas con discapacidad se refiere. La puesta en marcha de un nuevo Plan de Empleo en este ámbito, elaborado partiendo de las propuestas de las entidades miembro del CERMI y presentado bajo el título "Un Plan de Empleo para las Personas con Discapacidad en el siglo XXI", supone la oportunidad de seguir mejorando las condiciones de nuestro sector social en el mercado de trabajo durante los primeros años del siglo próximo.

 

En un mundo donde cada vez más el acceso al empleo pasa por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, la extensión de la sociedad de la información y la apropiación del conocimiento como factor de participación y llave de acceso a la sociedad, el CERMI reclama tanto de las instituciones comunitarias como de los poderes públicos de cada Estado de la UE, que el diseño de estas nuevas tecnologías permita el acceso de todas las personas, tengan o no alguna discapacidad. Para ello ha promovido un Plan de Acción para la Accesibilidad a las Nuevas Tecnologías y a la Sociedad de la Información en cuyo desarrollo espera contar con el compromiso de las distintas Administraciones, de los agentes económicos y sociales, de las empresas del sector, así como de toda la sociedad para poder hacer efectivo el concepto de "diseño para todos y acceso universal".


Reclamamos, por último, un mayor compromiso de los responsables políticos, de la clase empresarial, de los sindicatos, y del conjunto de la ciudadanía la eliminación de las barreras que impiden a las personas con discapacidad el ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones.

 

Los representantes de las personas con discapacidad decimos así NO a la discriminación en el mercado laboral.

 

3 DE DICIEMBRE DE 2000