| Las personas con Síndrome de Down reivindican una vida plena |
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El II Congreso Iberoamericano reúne a 2.000 voluntarios, profesionales y miembros del colectivo que piden «derechos, trabajo y ser un ciudadano más»
Privatizaciones El responsable político anunció varias líneas de actuación de la administración andaluza en materia de atención temprana e inserción laboral. Mientras, en las últimas semanas, los sindicatos le reprochan la privatización del servicio de atención al alumnado con necesidades educativas especiales porque desde la Consejería de Educación, a través del Ente Público de Infraestructuras y Servicios, se está contratando con empresas privadas el servicio de atención al alumnado con necesidades educativas especiales para 487 centros educativos cuando hasta ahora estas plazas se cubrían con empleo público, tal y como se recoge en el Acuerdo de 29 de marzo de 2007. El alcalde de Granada, José Torres Hurtado, insistió en la importancia de dotar de un puesto de trabajo a las personas con discapacidad, «algo que se debe transmitir también a las empresas privadas». «El trabajo que realizan y el compañerismo que demuestran son un ejemplo que toda la sociedad debe tener en cuenta», recalcó el primer edil, quien contó cómo el Ayuntamiento de Granada tiene en su plantilla a 47 trabajadores con Síndrome de Down, de ellos 17 son funcionarios de carrera. Algo que, según aseguró, sólo se produce en esta corporación española. En el acto se constituyó la Federación Iberoamericana de Síndrome de Down, que facilitará el diseño y ejecución de programas adaptados a cada una de las necesidades y sensibilidades nacionales. Entre hoy y mañana se profundizará en el derecho de las personas con Síndrome de Down a formar una familia, el aborto y el derecho a la vida o la prevención de la dependencia.
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Voluntarios, profesionales y personas con discapacidad intelectual de 17 países llegaron ayer a Granada para celebrar el II Congreso Iberoamericano sobre Síndrome de Down, que finaliza el domingo. Entre las prioridades de los 2.000 asistentes está dejar claro que estas personas tienen reconocidos todos sus derechos y son capaces de llevar una existencia plena. «El reto es dejarles tener el control de sus vidas, empezando por sus propios familiares», aclaró Carlos Marín, presidente del comité organizador.


