INTEGRACIÓN ESCOLAR.

ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

 

Francisca Hurtado

 

Hablar de la integración o atención a la diversidad es para mí un honor.

 

En mi vida profesional, que ya son unos pocos años, siempre he luchado por este tema, mucho antes de la LOGSE, y ahora en los últimos años de mi vida profe­sional he estado al frente de este grupo de alumnos/as intentando que su inclusión sea cada día mejor y más verdadera.

 

Toda esta dicha y disfrute profesional se lo debo a haber nacido un lucero en una familia amiga, a quien adoro y agradezco el empuje profesional que sin dar­se cuenta me han dado.

 

Ahora celebramos, en esta gran familia que es la asociación Síndrome de Down de Granada, el décimo aniversario y la verdad que en estos diez años, que nos son muchos, se ha visto un im­portante cambio en la integración escolar.

 

En este cambio hay que agradecer a la Delegación Provincial de Educación y Ciencia de Granada su ayuda y colaboración. Desde el empuje y entusiasmo con que acogieron nuestra metodología de lecto-escritura “Me gusta leer”, hasta el apoyar mi intervención en los centros escolares para poder coordinar el trabajo de la Asociación con el trabajo en los centros educativos, asesorar y perfec­cionar al profesorado mediante cur­sos organizados por el CEP. En estos cursos se han tocado temas como: Las bases neurológicas, es­trategias de aprendizaje, aprendi­zaje de la lectura, escritura y ma­temáticas, etc. Así mismo se han realizado seminarios y grupos de trabajo avalados por el CE P, con la participación de profesionales de la Asociación y profesionales de centros escolares donde se encuen­tran escolarizados niños Síndrome de Down, para estudiar los distin­tos casos, coordinar el trabajo con estos alumnos, elaborar materia­les, etc.

 

 

Todo esto ha repercutido positivamente en el aprendizaje de los alumnos Síndrome de Down. Si nos ponemos a analizar el nú­mero importante de alumnos S.D. que hoy en día saben leer y escribir, herra­mientas básicas para la integración, además de verlos en las clases y los recreos como un alumno más, cuando antes la mayoría de ellos estaban en centros específicos, hoy el 95% están escolarizados en cen­tros ordinarios.

 

 

La verdad es que tenemos todavía que andar mucho en el campo de la integración, pero nos podíamos dar por contentos si la Enseñanza Secundaria funcionara a niveles semejantes a la Infantil y Primaria. Este sin duda es un gran reto para los próximos años y estoy convencida de que se conseguirá.

Ánimo que estamos en ello!.

 

Para terminar me gustaría contar una anécdota que clarifica mucho el cambio de mentalidad que se está produciendo.

 

El primer año que nos re­unimos como grupo de trabajo. hace 8 años, algún Maestro dijo: "gracias a Dios este año no me ha tocado ningún mongólico", aquello nos sentó, como os podéis imaginar, a un grupo de asis­tentes muy mal. Sin darle importancia continuamos y dijimos " ya caerán y con paciencia activa lo conseguimos”.

 

Este año, en la última reunión, un maestro dijo con alegría y en­tusiasmo: " el curso que viene me llevo conmi­go a mi Carlos, alumno Síndrome de Down. ¿ Verdad profesional que solo esto es una satisfacción?.

 

Gracias, a todos los organismos y profesionales que apuestan por la atención a la di­versidad y animo a los que esta­mos en el mundo de la educación porque estamos en la profesión de saber hacer personas.