GUIA DE ATENCIÓN A LA INFANCIA CON

PROBLEMAS CRÓNICOS DE SALUD

 

La Junta de Andalucía ha publicado recien­temente (1997) esta Guía de Atención Sanitaria a la infancia con problemas crónicos de Salud, fruto del trabajo de varios años de esfuerzo, realizado por diversos grupos de profesionales repartidos por toda la geografía andaluza.

 

 

Alguien puede sorprenderse de la oportuni­dad de esta Guía ante el conocido fenómeno del descenso global de la natalidad que se da en nuestro país. Pero es que el número de niños con problemas crónicos de salud está en au­mento ya que la mejora en la atención sanita­ria, sustentada en los avances de los conoci­mientos científico técnicos, que proporcionan, en muchas ocasiones, un diagnóstico precoz y unos tratamientos que mejoran y prolongan sustancialmente la esperanza de vida de estos pequeños.

 

 

La puesta en marcha de estos programas de detección precoz obligan a mejorar los servicios y recursos ofertados, así como su racionalización para garantizar la mayor accesibilidad.

 

Pero los objetivos de la presente Guía de Atención a la Infancia con problemas Crónicos de Salud, no sólo son "sanitarios". Por el con­trario, lo que se persigue es la mejora de la calidad vida, a través de una plena integración social, que garantice UNA IGUALDAD DEN­TRO DE LA DIFERENCIA, en todos los órde­nes de la vida: en el juego, en la educación o en la integración laboral.

 

Por ello, aunque la presente Guía vaya orientada fundamentalmente hacia los profe­sionales sanitarios, creemos que será también un importante elemento de conexión con otros sectores con responsabilidades en la atención a estos niños y con especial referen­cia a las asociaciones de padres, servicios sociales, sector educativo, etc.

 

Esta GUÍA no es un tratado de patología, sino un instrumento para la mejora de la aten­ción integral. En ella han participado no solo profesionales sanitarios, sino todos aquellos sec­tores que tienen relación con estos niños.

 

Al ser abordados los problemas crónicos desde una perspectiva multiprofesional: médicos, en­fermeros, psicólogos, trabajadores sociales, edu­cadores, sociólogos, familias .... se detectaron elementos comunes, independientemente de la enfermedad que cada niño padezca.

 

Por ello en todos los capítulos de la misma aparecen una serie de conceptos básicos y co­munes, que ahora comentaremos, pero antes conviene definir algunos términos que aparecen en la Guía para que todos tengamos las ideas claras: que es un "problema crónico" de salud y que significan los términos enfermedad. discapacidad y minusvalía.

 

 

Tema específico: El SÍNDROME DE DOWN

 

Decir inicialmente que la Guía ha pretendi­do elaborar un amplio programa de salud bio‑psico‑social que asume las propuestas he­chas por la Federación de Instituciones para el Síndrome de Down. No es, en sentido estricto, una simple Guía resumen de enfermedades, deformidades, prevalencias, acciones, terapias etc. Se trata, al contrario de un amplio Programa de Salud que asume las propuestas de la F.E.I.S.D. Y ANDADOWN y que asume los "principios" de la ATENCIÓN TEMPRANA.

 

La atención ofrecida, que no requiere de tecnologías sofisticadas, deberá proporcionar una descentralización de los recursos, lo que facilita­rá una mayor accesibilidad general. A través de un enfoque multidisciplinario e intersectorial podrá asumirse la responsabilidad del equipo de salud de reducir los daños a la salud, frente a la aten­ción aislada, hoy parcial e ineficaz para tal fin.

 

El programa está preparado para prestar unas atenciones básicas que sean fácilmente generalizables y asumibles por los diversos estamentos sanitarios, teniendo en cuenta la realidad andaluza. Un buen programa es aquel que atiende con relativo esfuerzo (mayori­tariamente asumible) al mayor número posible de población (optimización).

 

Es esencial conocer que no se trata de hacer del niño con síndrome de Down un niño "nor­mal", sino aceptar su diferencia y aunque sea­mos conscientes de que tienen unas limitaciones, debemos creer y conocer que tienen unas capacidades y tratar de potenciarlas.

 

El creciente conocimiento de la neurobiología y neuropsicología del síndrome de Down de­muestra que no están incapacitados para aprender, sino discapacitados; por tanto tienen capacidad de adquirir aprendizajes que les faciliten una incorporación normalizada al entorno social en que viven. Sin poner techos, pero también sin levantar falsas expectativas.

 

Para una más amplia información remitimos al Anexo II: Diagnóstico prenatal del "MANUAL DE ATENCIÓN AL EMBARAZO, PARTO Y PUERPERIO".

 

Muy esquemáticamente, y a título orientati­vo, señalar que la selección de la población de riesgo para el síndrome de Down se basa en los siguientes criterios:

  1. Edad de la madre por encima de 35 años.
  2. Hijo previo con cromosopatía documen­tada.
  3. Progenitor portador de anomalía cromosómica.
  4. Infertilidad previa.
  5. Hallazgos ultrasónicos sugerentes del sín­drome de Down.

 

El diagnóstico prenatal puede efectuase mediante la cariotipificación de amniocitos fetales cultivados por amniocentesis o de las células obtenidas mediante muestreo de las vellosidades coriónicas (CVS). Tradicionalmente la amniocentesis se ha realizado en la 16‑18 se­mana de gestación y el CVS a partir de la 9‑12 semana.

 

En los últimos años la reasignación del ries­go usando marcadores maternos en el suero ha permitido la identificación de los individuos con un riesgo más alto entre la población de muje­res embarazas menores de 35 años. El primer marcador de este tipo fue la alfafetoproteina sérica materna, pero la determinación de la fracción beta de la CGH ha aumentado la pre­cisión del proceso de detección. Se ha descrito también la determinación de la fosfatasa alcalina de los neutrófilos resistentes a la urea con posibilidad de detección hasta del 79%. A con­tinuación, los individuos con riesgo detectados por estas pruebas pueden optar por una amniocentesis genética.

 

Las pruebas prenatales son un proceso de reunión de información sobre la salud y el bien­estar del feto. Tras ellas, unas parejas elegirán interrumpir el embarazo, pero otras usarán la información para preparar, proporcionar y cui­dar mejor a un niño con minusvalía.

 

PREVENCIÓN SECUNDARIA

 

1. ATENCIÓN AL RECIÉN NACIDO

 

El recién nacido con síndrome de Down, tiene necesidades de atención comunes con cualquier otro recién nacido, junto a unos re­querimientos de atención específicos. Por lo tanto, los recursos pediátricos sanitarios cubrirán todos los objetivos comunes con cualquier otro niño. Ante la evidencia fenotípica del síndrome de Down se plantearán unos objetivos espe­cíficos de atención:

a)     detección de cardiopatías congénitas, es­peradas en el 40% de ellos.

b)     evaluación neurológica del cuadro de hipotonía que los acompaña siempre.

c)     caracterización de la base genética del síndrome de Down en cada niño.

d)     otras líneas de actuación recomendables: revisión oftalmológica por mayor frecuencia de catarata congénita; estar alerta, por su mayor frecuencia, a las malformaciones digestivas.

 

2. ATENCIÓN AL NIÑO

 

Igual que al nacimiento y como a cualquier otro niño, el niño con síndrome de Down se beneficia de las pautas de atención establecidas para el niño sano. Por ello deben pasar los controles a que se refiere la "Guía para la Salud Infantil en Atención Primaria", así como los que se establecen en el Programa de Salud Escolar, con iguales objetivos, contenidos y frecuencia y a cargo de los mismos profesio­nales. Por otro lado en estos niños hay problemas más prevalentes ó que por la propia naturaleza del síndrome pueden solaparse con él y retrasar el diagnóstico ó ambas cosas a la vez. Estos problemas requieren una vigilancia estrecha. Se añaden así, en el niño con síndrome de Down, unos controles específicos o parámetros de vigilancia para la detección precoz de:

 

a)     Alteraciones sensoriales

b)     Alteraciones del aparato locomotor.

c)     Afecciones endocrino‑metabólicas.

d)     Afecciones hematológicas, inmunológicas e infecciones.

e)     Afecciones odontoestomatológicas

f)     Alteraciones digestivas.

g)     Alteraciones de la piel.

h)     Alteraciones de la conducta.

i)       Retrasos del desarrollo psicomotor: estimulación precoz/ integración escolar.

 

La Guía incluye una serie de cuadros referi­dos a cada una de estas alteraciones respon­diendo siempre a las mismas pautas:

·         Prevalencia

·         Expresión clínica

·         Observación

·         Quién

·         Dónde

·         Pauta de acción.

 

En determinados procesos más especializa­dos, incluye una breve descripción de la enfer­medad, así como los criterios más comunes para su diagnóstico y tratamiento.

 

A manera de ejemplo se incluyen dos de estos cuadros:

 

Problemas auditivos

Prevalencia: 50‑70%

 

Expresión clínica:

• Otitis media serosa.

• Canales auditivos pequeños (frecuentes tapones).

• Alteraciones en la conduccion (hipoacusia).

 

Tiempo de observación:

• Controles niño sano (primeros meses).

• Seguimiento periódico anual.

 

Quien: Pediatra.

 

Dónde: Centro Atención Primaria

 

Pauta de Acción:

• Exploración otológica sistemática.

• Especialista ante signos de hipoacusia.

• A los 3 años o antes si se aprecia hipoacusia, evaluación por especialista con impedanciometría v audiometría. Potenciales evocados.

 

 

 


Enfermedad tiroidea

 

Prevalencia: 15%

 

Expresión Clínica:

• Hipotiroidismo.

• Disminución del crecimiento y actividad.

 

Observación:

• Determinación de metabolopatías igual que en el niño sano.

• Control anual.

 

Quien: Pediatra.

 

Dónde: Centro de Atención Primaria

 

Pauta de Acción:

• Determinación sistemática de T3, T4 y TSH. Si existe des­viación, remitir al especialista y detección de anticuerpos tiroideos.

 

 

 

 

                                              

 

 

DESARROLLO PSICOLÓGICO

 

RETRASOS DEL DESARROLLO PSICOLÓ­GICO: ESTIMULACIÓN PRECOZ.

 

* Prevalencia: 100%

 

* Expresión clínica:

. Retraso global, en grado variable.

. Problemas específicos de procesamiento.

. Retraso específico de lenguaje comprensi­vo/expresivo.

. Problemas psicomotores.

. Trastornos emocionales tempranos.

 

La caracterización de cada caso se realizará mediante la aplicación del inventario Performance, Brunet‑Lezine u otros, como guía de fácil uso que atiende los aspectos de desarrollo motor (fino y grueso), cognitivo, lenguaje y social/ autoayuda.

 

* Tiempo de observación: Cada 6 meses durante los dos primeros años (salvo deterioro progresivo observado). Después anualmente. La primera cita con el equipo especializado de referencia se puede concertar tras los primeros contactos con el equipo de atención primaria, lo que permitiría contar con un primer informe médico y de integración familiar y social y con los resultados del cariotipo.

 

* Quién: Psicólogo y/o equipo especializa­do de referencia, manteniéndose una tutela por la consulta pediátrica de atención primaria.

 

* Dónde: Centro de Atención Primaria ó Centro del Equipo Especializado de Referencia.

 

* Pauta acción: Programas de atención temprana con programas de desarrollo indivi­dual. Coordinación con centros de atención tem­prana. Participación activa de la familia. Adaptaciones curriculares escolares. Derivación a especialistas cuando proceda: Salud mental y/o rehabilitación (fisioterapia, logopedia, psicomotricidad...)

 

Ante la diversidad de los modelos que se vienen aplicando para la estimulación sensopsicomotriz, la exigencia de equipos profe­sionales multidisciplinarios y la diversidad geográfica de nuestra Comunidad Andaluza, se hace imposible elaborar un modelo "único" de ac­ción, pero, independientemente del modelo de acción que se elija, el plan de acción óptimo recogería:

 

a) Cada caso será evaluado por el psicólogo y/o equipo especializado de referencia quién dictaminará sus necesidades asistenciales y eva­luará periódicamente la eficacia de las mismas.

 

b) Evaluación no sólo del momento de desa­rrollo psicológico del niño sino además los parámetros de integración familiar y social, fac­tores de riesgo, participación/disponibilidad fa­miliar, recursos asistenciales existentes y distan­cias al domicilio familiar...

 

c) Elaboración de un programa de desarrollo individualizado que recoja las circunstancias anteriores.

 

d) Determinación de una frecuencia de se­siones. A modo orientativo estimamos que si la participación familiar es buena la frecuencia puede establecerse en dos sesiones semanales, dando las instrucciones pertinentes a la familia para el trabajo diario. Esta frecuencia será incrementada/ disminuida según las necesidades individuales.

 

La correcta evaluación y coordinación de los recursos haría posible que determinado perso­nal pudiera especializarse en la prestación de estos servicios. Sea cual fuere, es fundamental el establecer canales de comunicación con los Centros Especializados de los Organismos Públicos provinciales para que la atención sea lo más homogénea posible, dentro del criterio de optimización.

 

RETRASOS DEL DESARROLLO PSICOLÓ­GICO: INTEGRACIÓN ESCOLAR

 

Previo a la escolarización:

 

1. Recogida de información del centro don­de recibe atención.

* Edad 2‑3 años. Meses de febrero y marzo.

* Dónde: Centro de atención.

* Quién: Trabajador social de Educa­ción y Ciencia.

 

2. Canalización. Documento legal de escolarización del alumno con necesidades edu­cativas especiales.

* Edad: 2‑3 años.

* Dónde: Sedes de los Equipos de Apoyo Externo de zona.

* Quién: Equipos de apoyo externo.

* Finalidad: Certificar las necesidades educa­tivas especiales y asesorar sobre el Centro esco­lar más cercano a su domicilio con los recursos adecuados.

 

El niño con síndrome de Down, como alum­no con necesidades educativas especiales es evaluado por el Equipo de Apoyo Externo de su zona (lugar de residencia) que cumplimenta un documento oficial de CANALIZACION donde informa de las necesidades que va a requerir en su futuro Centro escolar:

* Educador: control de esfínteres no conse­guido, alteración de la motilidad.

* P T.A.E. (Profesor de Pedagogía Terapéu­tica en aula específica). Estas unidades dentro de los centros ordinarios deben adquirir cada vez más un papel sustitutorio de los Centros específicos no debiendo escolarizar alumnos con retrasos escolares o dificultades de aprendizaje.

* P T.A.I. (Profesor de Pedagogía Terapéutica en aula de apoyo a la integración). Para alumnos con necesidades educativas especiales derivadas de deficiencia mental media que pue­den estar asociadas con deficiencias sensoriales o motóricas ligeras. Comparten su escolaridad con aula ordinaria.

* Logopeda.

* Fisioterapeuta.

 

Escolarizados

 

A. INFANTIL

 

* Edad: 3,4,5 años.

* Dónde: Centro escolar público, privado, concertado.

* Grupo de referencia: Clase.

* Quién atiende: profesor tutor, educador, cuidador y equipo de apoyo externo mediante asesoramiento y tratamiento de los casos indica­dos.

 

B. PRIMARIA

 

La edad de escolarización obligatoria es de 6 años cumplidos dentro del año.

* Edad:

1 ciclo: 6‑7 años

2 ciclo: 8‑9 años

3 ciclo: 10‑11 años

 

* Centro ordinario:

Grupo de referencia: Su clase.

Quién atiende: Profesor tutor, apoyos de centro (pedagogía terapéutica, apoyo a la inte­gración, especialista en audición y lenguaje y educador) y equipos de apoyo externo.

Dónde: Centro escolar.

Finalidad: Conseguir el curriculum normal.

Proceso: Elaboración de ACIs. Partiendo de los procesos aprendidos del curriculum de referencia (el de su edad), elabo­rar estrategias para conseguir los no aprendi­dos. Evaluación y seguimiento programado y continuo.

 

* Centro específico: Acudirán aquellos alumnos que tras su evaluación hallan sido canalizados. La canalización a Centro específico se realiza cuando se dan dos o más de los siguien­tes criterios:

.. Déficit mental severo.

.. Falta de prerrequisitos: Atención, Imita­ción, Seguimientos de instrucciones.

.. Deficiencia grave en el control de esfínteres.

Método de atención: similar al anterior con­tando con mayor número de apoyos y recursos.

 

C. SECUNDARIA OBLIGATORIA

 

* Edad: 12‑16 años. Hasta los 18 años si no pasa.

* Dónde: Centro ordinario.

* Grupo de referencia: Su clase.

Quién le atiende: Profesor tutor, profesora­do de centro, orientador de centro y equipo de zona.

 

D. OFERTAS DE ATENCIÓN A PERSO­NAS CON DISCAPACIDADES MAYORES DE 16 AÑOS.

 

D.1.) EDUCATIVAS:

1. F.P. Adaptada (Programa ordinario)

Aprendizaje de tareas (Programaciones con­cretas)

Edades: Desde 16‑18 años hasta 21 años.

 

2. Programas de Garantía Social (PGS) (Módulos de Aprendizaje de tareas).

Edades: Entre 16 y 21 años (3 años máxi­mo).

Finalidad: Formación básica y formación sociolaboral.

 

D.2.) NO EDUCATIVAS:

1. Centro Ocupacional

* Depende de Servicios Sociales

* Proporcionan a la vez una actividad útil y fomentan la integración social de personas con deficiencia mental en edad laboral que no pue­den acceder a puestos de trabajo ordinarios o especiales.

* Tienen por finalidad proporcionarles un ajuste personal y social, formarles o habituarles laboralmente y normalizar sus condiciones de vida.

 

Requisitos

* Tener la condición legal de minusválido.

* Estar en edad laboral

* Poseer el documento de Orientación expe­dido por el Equipo de Valoración y Orientación del Centro Base de Minusválidos del IASS (E.V.O.) tanto para acceder como para salir del centro.

La documentación la gestionan las Asociaciones y los Ayuntamientos.

 

2. Centros Especiales de Empleo.

* Para personas mayores de 18 años.

* Los trabajadores minusválidos tienen rela­ción laboral.

* Cuentan con bonificaciones como el 50% del salario mínimo y del 100% de la cuota de la Seguridad Social.

 

3. Residencia para los gravemente afec­tados.

Son centros especializados de Servicios So­ciales que en régimen de internado atienden de forma integral aquellas personas con deficiencia mental grave (profundos, severos y medios con graves alteraciones del comportamiento o plurideficientes) que no pueden acudir a otros centros normalizados, para la realización de las actividades de la vida diaria y no puedan ser atendidos en su medio familiar habitual.

 

Requisitos

* Tener 16 años como mínimo, excepcional­mente menores en casos graves.

* Minusvalía psíquica grave.

* Poseer la certificación correspondiente expedida por el Centro Base del IASS (E.V.O.) tanto para entrar como para salir.

 

4. Unidad de día para gravemente afec­tados.

Servicio especializado, en régimen de media pensión que atiende de forma integral a aquellas personas con deficiencia mental grave que no pueden acudir a otros centros de la red específica y que dependen de otra persona para las actividades de la vida diaria.

 

Requisitos

* Edad mínima de 16 años.

* Minusvalía grave que le impida realizar las actividades de la vida diaria.

* Poseer la certificación del Centro Base del IASS tanto para entrar como para salir.

 

E. SECUNDARIA POSTOBLIGATORIA

• Bachilleratos: 16‑18 años.

• Ciclos formativos que sustituyen a la ac­tual Formación Profesional. Según las posibili­dades del niño.

NOTA: Sea cual fuere el sistema de escolarización, estos niños estarán permanente­mente incluidos en programas de seguimiento psicopedagógico especial cuya responsabilidad profesional recaerá sobre los Equipos de Apoyo Externo y el tutor o tutora del niño.

 

 

4. ATENCIÓN A LA FAMILIA

 

4.1. En la etapa de recién nacido.

4.2 Durante el resto del desarrollo.

 

4.1. En la etapa de recién nacido.

 

Objetivos:

1. Adecuada comunicación del diagnóstico síndrome de Down: PRIMERA ENTREVISTA CON LOS PADRES.

 

Sistemática ante todo recién nacido con sín­drome de Down. Dejar abierta a futuras consul­tas.

* Quién: Pediatra, enfermero, trabajador social, con apoyo de psicólogo/salud mental.

* Dónde: Habitación adecuada, tranquila. Disponer de tiempo. Ambos padres juntos...

* Pauta acción: Comunicación del diag­nóstico. Anuncio de posibilidades y recursos, dejar abierta a futuras entrevistas (no condensar toda la información en esta entrevista). Apoyo psico­lógico. Se requiere entrenamiento específico del personal sanitario interviniente.

 

2. Profilaxis de reacciones depresivas. Pri­meras pautas educacionales: VISITA/ENTRE­VISTA DE EDUCACIÓN SANITARIA Y PREVENTIVA

 

Sistemática antes de los 15 días. Puede re­petirse, si es necesario, y puede realizarse conjuntamente con la entrevista social. Corres­ponde a la Visita Puerperal del Programa Materno Infantil adaptada a estas familias.

* Quién: Personal de enfermería con apoyo de psicólogo/salud mental.

* Dónde: Hospital/domicilio/centro de sa­lud.

* Pauta acción: Fomento de la lactancia materna. Favorecer el contacto con grupos de madres que existieran en la zona (apoyo a la lactancia, gimnasia postparto, etc). Educación sanitaria, incluyendo elementos básicos de estimulación precoz y apoyo psicológico orien­tados a:

• Adecuación de cuidados.

• Fortalecimiento del vínculo afectivo/com­prensión‑ aceptación de sentimientos ambivalentes.

• Profilaxis de crisis depresivas puerperales.

* Técnica: Pueden conjugarse técnicas indi­viduales y grupales.

 

3. Valoración general del estado de salud bio‑ psico‑social de la familia, información y orientación sobre recursos: ENTREVISTA SOCIAL.

 

Antes del primer mes. Podría unirse a la entrevista de enfermería.

* Quién: Trabajador social. Apoyo de miem­bro de Asociaciones de padres.

* Dónde: Hospital/domicilio/centro de sa­lud.

* Pauta de acción: Detección de factores de riesgo social. Evaluación de la familia, qué habilidades dispone y qué apoyos necesita. Orien­tación de ayudas y recursos (orientación centros de atención temprana, reconocimiento oficial de minusvalía, cartilla sanitaria como minusválido...) Orientación hacia asociaciones de padres.

 

4.2 Durante el resto del desarrollo.

 

Objetivos:

 

1. Continuar la adecuada formación e información a la familia que permita su mejor implicación en todas aquellas acciones que favo­rezcan el desarrollo de su hijo.

 

2. Evaluar la INTEGRACIÓN FAMILIAR Y SOCIAL

* Frecuencia: Anual

* Prevalencia: 100%

* Expresión clínica:

‑Retraso global, en grado variable.

‑Problemas específicos de procesamiento.

‑Retraso específico de lenguaje comprensi­vo/expresivo.

‑Problemas psicomotores.

‑Trastornos emocionales tempranos.

 

Domicilio.

* Quién: Trabajador social.

Valorar la integración. Continuar el apoyo social (informacional, afectivo, instrumental). Continuar potenciación de redes sociales.

 

3. Evaluar los FACTORES DE RIESGO SOCIAL.

* Frecuencia: Anual.

* Signos de alarma: Realización sistemática.

* Dónde: Domicilio.

* Quién: Trabajador social.

Pauta de acción: Detección factores de riesgo social. Normalización/intervención en ries­go según proceda.

 

4. Orientación recursos de la comuni­dad y coordinación de los mismos (Ver apartado IV: Coordinación Institucional).

 

5. Facilitación de un enfoque muldisciplinario.

El ámbito debe ser lo mas próximo posible al domicilio familiar.

 

IV COORDINACIÓN INSTITUCIONAL

 

Ante la complejidad y diversidad de acciones que requiere la adecuada Atención Sanitaria al niño con síndrome de Down, la existencia de diferentes recursos y la imposibilidad de proponer un único modelo de acción, se hace nece­saria la coordinación entre los distintos elemen­tos de los equipos multidisciplinares.

 

Han quedado establecidos 3 grandes fren­tes de acción:

a)     Atención médica (hospita­laria y extrahospitalaria),

b)     Atención a la familia y

c)     Estimulación sensopsicomotriz.

 

Es preciso pues establecer canales de informa­ción entre los profesionales que cuidan estos aspectos como medida que garantice una conti­nuidad de cuidados a lo largo del desarrollo del niño, soslayando las posibles desventajas por razones geográficas o carencia de medios eco­nómicos de la unidad familiar.

 

Para la imprescindible y urgente descen­tralización de servicios habría que adoptar las siguientes medidas:

‑Catalogación de todos los servicios que prestan o puedan prestar esta atención al sín­drome de Down y patologías similares.

‑Jerarquización adecuada de los servicios sanitarios.

‑Establecimiento de canales de coordinación estables entre instituciones sanitarias y no sanitarias.

‑Formación del personal y optimización de recursos, especialmente en las comarcas más alejadas (esta formación podría incluir rotacio­nes por servicios especializados).

‑Creación y/o ampliación de equipos.

 

Recursos a tener en cuenta:

* Equipo hospitalario.

* Centros de salud, ambulatorios, consulto­rios.

* Equipos de salud mental de distrito/Unida­des de salud mental del niño y adolescente.

Servicios de rehabilitación, logopedia. fisioterapia, psicomotricidad.

Otros servicios de psicología, salud mental, neuropsicología

• Unidades de estimulación precoz.

Equipos de centros base del IASS.

* Equipos psicopedagógicos de la C. de Educación.

Centros específicos de educación.

* Recursos específicos de Ayuntamientos y Diputaciones.

* Asociaciones de padres y otras asociaciones...

 

Queremos destacar el protagonismo de:

 

1. Personal sanitario y no sanitario de Hos­pitales, Centros de Salud, Ambulatorios y Consultorios, reforzados por las USMIs y la incorpo­ración de fisioterapeutas. Dentro de ellos el papel predominante del Pediatra de Cabecera o zona, como auténtico tutor de la atención sanitaria hacia estos niños.

 

2. El equipo de Centro Base de Minusválidos como coordinador y evaluador del correcto de­sarrollo de los programas individualizados.

 

3. La familia, como centro de múltiples acciones del equipo multidisciplinar. Es necesaria la adecuada formación e información acerca de las necesidades de su hijo diferente, iniciada ya por los equipos hospitalarios y mantenida a lo largo de todo el desarrollo.